Fundamentos de la Fe 1

Fundamentos de la Fe 1

La oración

Orar es hablar con Dios, es expresarle nuestra gratitud y presentarle nuestras peticiones en fe sabiendo que responderá aquellas que estén dentro de su perfecta voluntad.

OBJETIVO

  • Aprender lo que es la oración y a orar como aprendieron los discípulos de Jesús

“La era de las telecomunicaciones”

Vivimos en una época en donde la comunicación se logra de una manera rápida sin importar la distancia por medio de celulares, localizadores o correos electrónicos. Lo que como cristianos debemos comprender, es que Dios utiliza el instrumento más veloz para que nos comuniquemos con él, la oración. La oración es hablar con Dios, es expresarle nuestra gratitud y presentarle nuestras peticiones en fe. ¿Cómo orar?, ¿Cuándo orar? y ¿Responde Dios todas las oraciones? Son tres preguntas que responderemos a lo largo del estudio basado en Mateo 6:5-15 en donde Jesús enseñó a sus discípulos a orar.

  1. Cómo no orar
  2. Como hipócritas v. 5-6

El propósito de la oración, no es un exhibicionismo religioso sino un momento de comunión con el Padre. Debemos orar al Padre, no para ser reconocidos por los hombres y alabados por ellos.

  1. Usando vanas repeticiones v. 7-8

La oración no es una fórmula que una vez se repita, se tendrá el resultado deseado. Es espontánea, personal y dirigida al Padre.

  1. A otra persona que no sea Dios v. 9

Jesús inició la oración diciendo: “Padre nuestro que estás en los cielos…”. La oración debe ir dirigida a Dios y a nadie más. Dios no tiene problemas de sordera y nos escucha personalmente. Nunca debemos orarle ni a la Virgen María, ni a uno de los apóstoles de Jesús, ni a ninguno de nuestros parientes o amigos que han muerto pues en ningún lugar la Biblia nos enseña esa práctica. La Biblia es clara y enseña que debemos orar al Padre y a él nada más.

  1. Cómo orar

Los versículos del 9 al 13 nos muestran un modelo de oración (no para que lo utilicemos como una fórmula sino como un ejemplo de lo que es la oración) conocido como el Padre Nuestro. Consta de 6 peticiones en donde las primeras 3 tienen que ver con respecto a Dios y luego de otras 3, que se enfocan en las necesidades físicas y espirituales del hombre. Veamos cada una de ellas:

  1. Santificado sea tu nombre v. 9

Santificado significa “consagrado, santo, dedicado”. Esto no significa que podemos santificar a Dios, sino que significa que podemos reconocer que él es santo. Cuando reconocemos a Dios como el Santo, lo estamos consagrando en nuestras vidas al darle voluntariamente el lugar que ya posee.

  1. Venga tu reino v. 10

Es un suplica porque el reino de Dios sea establecido en la tierra y la culminación final se haga realidad. La venida del reino significa traer a la vida humana el eterno reino de Dios y sus beneficios justicia, paz y gozo en el espíritu.

  1. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra v. 10

En el cielo todos aceptan de forma incondicional el dominio de Dios. Debemos orar para que todos obedezcan a Dios en su propia vida como en el cielo.

  1. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy v. 11

El pan de cada día significa lo básico para nuestro sustento. La oración muestra nuestra total dependencia en Dios para el sostenimiento diario de las necesidades materiales de la vida.

  1. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores v. 12

El pecado es como una deuda que se acumula y los intereses en Dios se pagan caro y no hay forma humana, ni por medio de buenas obras, ni por medio de sacrificios de cualquier tipo que podamos pagarla. La gracia por medio de la fe, es la única que nos perdona. Debemos pedir perdón por nuestras deudas y cumplir con la oración: “como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Es responsabilidad del cristiano perdonar para ser perdonado. ¿Habrá en la tierra algún alivio mayor que el perdón? Nunca.

  1. Y no nos metas en tentación más líbranos del mal v. 13

La Nueva Versión Internacional lo traduce de una mejor manera: “Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno”. Dios nunca nos mete en tentación según Santiago l: 13-15. Debemos pedir que Dios no permita situaciones o condiciones que nos lleven por medio de la tentación a pecar. Dios no tienta a nadie pero controla las circunstancias de nuestra vida, por lo que pedimos que nos libre del mal.

El Padre Nuestro termina de una forma gloriosa diciendo: “Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”.

  1. Cuándo orar

Efesios 6:18 dice que debemos orar en todo tiempo. Este tiempo es un tiempo oportuno o disponible.

Usted puede orar en la mañana, en la noche, al medio día, en el carro o en el bus. Ore en todo Tiempo,

  1. Dos causas Por las que las oraciones no son contestadas

No todas las oraciones son contestadas por Dios. Hay varias causas pero nos limitaremos a las dos comunes

  1. Porque no pedimos conforme a su voluntad 1 Juan 5-14 15

Si pedimos algo que va en contra de su voluntad, tengamos por seguro que no lo recibiremos. Es como el hijo que le pide al padre una pistola para jugar tiro al blanco, pero el padre  aun pudiendo dársela no se la da, pues conoce el peligro al que expondría a su hijo.

  1. Porque no vivimos conforme a su voluntad Juan 15:7

¿Cuál es la voluntad de Dios? 1 Tesalonicenses 4:3-8 que nos santifiquemos y nos apartemos de todo mal. Es como que usted, en una crisis económica, acuda a uno de sus amigos a quien años atrás estafó esperando recibir un préstamo, sería un tanto difícil que él se lo diera, si primero no se arrepiente, pide perdón y demuestra que su cambio es genuino.

CONCLUSIÓN

  • Dios no es un Dios inalcanzable, está disponible las 24 horas del día para escuchar nuestras oraciones. Proponga en su corazón tener un momento de oración todos los días, en la que utilice el Padre Nuestro como modelo sin caer en vanas repeticiones y en un espectáculo innecesario. Su oración es entre usted y Dios.

RETO A LA ACCIÓN

  • Así como dos jóvenes enamorados que después de estar juntos todo el día se llaman por teléfono pues anhelan compartir juntos aunque sea a la distancia, los hijos de Dios, debemos aprovechar la línea gratuita de la oración para comunicarnos con él. Oremos en todo tiempo oportuno.

Responda las siguientes preguntas al correo que el instructor le indique:

  1. ¿Qué es la oración?
  2. ¿Cómo no debemos orar?
  3. ¿En qué cita bíblica encontramos el modelo de oración que Jesús les enseñó a sus discípulos?
  4. ¿Cuándo debemos orar?
  5. Mencione dos causas por las que las oraciones no son contestadas: